Estudiante de la Escuela – Taller Lucía Espinós

 

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MI EXPERIENCIA EN LA ESCUELA – TALLER DE LUCíA ESPINÓS

Diferente, divertido, original e incluso espiritual, el taller de Lucía Espinós es el lugar en el que los sentidos se potencian, donde lo importante no es lo que ven los ojos sino lo que se siente al mirar y lo que somos capaces de plasmar en un papel a partir de estos sentimientos.

En el tiempo que llevo en el taller he podido entrar en una dinámica en la que son las manos las que miran, las que reciben la señal directa de lo que mi cerebro ve, despreocupándose por completo de la rigidez y dejando que fluyan los trazos creando una maraña que en un principio podría decirse que no tendrá futuro, pero que al final termina convirtiéndose en algo muy personal, tanto que estos dibujos incluso nos hablarán de nosotros mismos, de cómo nos vemos, de cómo nos sentimos. El dibujo con trazo continuo es cuestión de fé, de creer en uno mismo y en lo que es capaz de hacer siempre que sea capaz de entrar en conexión con esa parte libre que todos tenemos, ayudados por las pautas que Lucía marca, pequeños consejos y comentarios que te llevan a descubrir tu propio camino, tu trazo personal y que te conectan con ese espacio, el pequeño rincón de paz por medio del cual somos capaces de desarrollar las pequeñas obras que allí generamos como alumnos.

Las sesiones, personalmente, siempre empiezan con algo de ansiedad, con las ganas de llenar el papel, de eliminar el blanco, hasta que me “conecto a la red” y una vez captada la señal mi mano entra en una especie de trance en la que no se puede dejar de trazar, empiezan a aparecer espacios en sombra, formas mas o menos reconocibles, dedos, narices, bocas… que en muchas ocasiones no son reflejo de la realizad total, pero suponen otra realidad tal y como yo la veo a través de mis manos.

 

David Cárcaba Somoza